Las 10 preocupaciones del escritor novel

Aclaro lo de novel, doy por hecho que un escritor con trayectoria y experiencia carece de estas preocupaciones. No digo que no las haya tenido, sin embargo, me temo que es una “afección” propia de los principantes o ¡eso espero!.

¡Ojo! estas son las preocupaciones que yo he vivido, en mayor o menor medida. Habrá otro tipo de personas, con una seguridad aplastante, que apenas dudan de sus capacidades porque son así de estupendos/as, pero ese no es mi caso. Seguro que habrá muchísimas cuestiones más, o menos, y cada uno les dará la importancia que considere. Este post únicamente pretende ser una declaración estilo autoayuda, no estás solo, te lo aseguro (“¡mira que bien!, ahora me siento menos perdido porque otros han vivido lo mismo”).

He pensado hacer este listado de tormentos (son inquietudes, no problemas, así que no te apures antes de empezar 😉 ) y enumerarlos de menor a mayor desasosiego. Suelen decir que las penas compartidas saben a menos así que vamos a intentarlo 🙂 .

  1. Confianza: necesitamos confiar en nosotros mismos para cualquier cosa que nos propongamos en la vida, porque sino mal vamos. Debería ser una lógica aplastante, pero, mira por donde, resulta que la teoría suele ser mucho más sencilla que la práctica. Y a esto me refería al empezar, es inevitable, o repito, al menos en mi caso, no preguntarte si realmente vales para esto, si tienes cualidades, si sabrás hacerlo bien, si… Y así un sin fin de preguntas, ¿lo adecuado y más sano para tu vida y salud mental?, arriesgarse. Te servirá para saber si es tu camino a seguir, o si por el contrario, es un camino sin salida. Por otro lado, te demostrarás a tí mismo que eres capaz de hacer algo que jamás te habías propuesto. No le haces daño a nadie escribiendo una novela, al menos en principio.
  2. Bloqueo: todos y cada uno de nosotros nos hemos enfrentado a este desastre en alguna ocasión, el temido folio en blanco. Como dijo Jodi Picoult “siempre puedes editar una mala página, pero no una página en blanco”. Siguiendo este consejo, nuestras mejores opciones son: a) ir a dar un paseíto para comprobar si las musas sienten nuestra llamada de auxilio; b) empezar a escribir todo lo que se nos ocurra, si  bien, tendremos que editar y revisar muchísimo, al menos, contaremos con numerosas ideas que seguro nos vendrán muy bien.
  3. Nuevo entorno: una vez terminada la primera novela, no sabes muy bien a lo que te enfrentas. Te preguntarás, una y otra vez, si estás preparado para sacarla del cajón de tus secretitos. Vas a tener que aprender toda una serie de aplicaciones y nuevas herramientas que serán el día a día en tu nueva vida como “escritor”, y esto así, casi de inmediato. Unos lo controlarán a una velocidad asombrosa, y otros, iremos más despacito, a nuestro propio ritmo.
  4. Contactos: ni siquiera te haces una idea de lo importantes, necesarios y vitales que serán los contactos (o hablando finamente, el networking). Especialmente, cuando nos referimos a este tema en concreto. Te encontrarás con gente estupenda, en muchas ocasiones no tendrán problema en ofrecerte su ayuda sin pedirte nada a cambio, por lo que recuerda ser agradecido. De cualquier manera, antes de pedir un favor, es aconsejable tener un mínimo de relación con la “víctima”. Es posible, que incluso, la persona especifique concretamente que, por ejemplo, hace reseñas desinteresadamente, publicita libros de igual manera, etc. Si bien, se suele recomendar pedir sin reservas, soy de la opinión de tener en cuenta lo importante que es ser educado y no aprovecharse del tiempo de otras personas sin saber si lo han puesto a tu disposición.
  5. Portada: bufff vaya dilema, es uno de los elementos más importantes porque será la primera impresión que nuestros lectores se lleven de nuestra creación. De ella dependerá, en gran medida, que se venda más o menos. Mi opinión y experiencia es que no te tortures, sino sale bien a la primera siempre puedes cambiarla porque es probable que no hayas tenido mucho éxito en el primer intento. Ya sabes, si tiene solución intenta arreglarlo, y sino la tiene, no te estreses por gusto.
  6. Revisión: es un proceso infinito, nunca estarás seguro de que haya quedado bien, leerás y releerás y siempre, repito, siempre verás errores. Es lo malo de ser autopublicado, que todo es “auto”, como dice el refrán “Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como”.
  7. Miedo escénico: si, no sabía que se podía aplicar a este campo hasta que lo viví (vivo) en mis propias carnes. Algo perfectamente comprensible, estás exponiendo una historia creada por ti al mundo. No les va a gustar a todos, eso lo aceptas, pero, por otro parte, temes que se considere un auténtico fiasco. Confesión: apenas cinco personas saben que escribo, así que no estás solo/a. En algún momento tendremos que salir del armario/cajón “escritoril”, lo sabemos, pero lo haremos cuando estemos preparados 😉

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    ¿Libro?, ¿quién ha escrito un libro?

  8. Críticas: si hay algo peor que el apartado anterior es este, sabes que no gustarás a todos, sabes que tienes que mejorar, todo es susceptible de mejorar… Pero, tienes miedito a las críticas crueles e hirientes. Que levante la mano quién no esté atemorizado por esto (ups, creo que no veo ninguna mano en alto).
  9. Ventas: admitámoslo, gritémoslo a los cuatro vientos, a una gran mayoría nos encantaría vivir de esto. Pocas profesiones puede haber más bonitas que las que te permiten vivir de tu creatividad e imaginación (es el sueño de nuestro niño interior).
  10. Visibilidad, o mejor dicho, invisibilidad: es cierto, cuando tienes tu novela terminada, aparte de tu madre, nadie sabe que existes. Esta es una de las partes más duras, tienes que ser tantas profesiones nuevas y desconocidas para ti (editor, community manager, experto en maquetación, en ventas… vale, lo capto, ya paro) que acabas cerrando la tapa del portátil cada vez que te pones a investigar sobre ello. Calma, hay miles de blogs en los que te ofrecen los consejos más útiles para triunfar en este mundo. No es complicado, no es imposible, pero necesitas tiempo y conocimientos que irás adquiriendo en el camino. No hay que desesperar, nuestra primera estrategia quizá no sea la idónea, pero estamos aprendiendo y lo hacemos de la manera que consideramos más adecuada. Nos equivocaremos y aprenderemos de los errores, esto último, será lo más importante, porque nunca los volveremos a cometer.

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    Aprovecharé mi poder para luchar contra el crimen

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2 pensamientos en “Las 10 preocupaciones del escritor novel

  1. Hola Abby, antes que nada, muchas gracias por el post, que mira, también planeo lanzarme a esto de la autopublicación y no paro de reírme con todo lo que has dicho, porque es completamente cierto. De verdad, qué bien se siente encontrar alguien que diga lo que uno piensa y siente, ¡Hasta es tranquilizador!

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    • Hola Mariana, no sabes la alegría que me acabas de dar porque justamente esa es la intención que tenía al hacer el post 😄. Puede ser abrumadora la experiencia de la autopublicación, pero con ganas de mejorar y esfuerzo seguro que todo sale bien. Un saludo y muchas gracias por tu comentario 😊😊

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