5 normas ortográficas que todo escritor debe conocer

Es fácil caer en alguno de estos errores cuando se está empezando, o cuando no se cuenta con un editor al lado que nos revise el trabajo. Tenemos que ser nosotros mismos los que estemos pendientes de todos estos detalles, a veces se nos convierte en un esfuerzo titánico, debido a que no somos perfectos y es complicado estar pendiente de cada palabra.

Sin embargo, tenemos que poner de nuestra parte e intentar corregir una y otra vez lo escrito. Reconozco que a mi me pasa a menudo, hay muchas cosas que me cuesta ver, ya sea por la falta de costumbre o por la inexperiencia. Porque no es lo mismo escribir un trabajo para la carrera o redacción sobre X tema que publicar un libro, ¡vamos, nada que ver!.

Incluso cuando contamos con lectores beta que nos ayudan con nuestros escritos, es posible que ellos tampoco tengan experiencia en la corrección de textos. Y entonces, ¿qué vamos a hacer con nuestras vidas ortográficamente hablando?. No desesperar, cometer errores, y lógicamente, aprender de ellos e ir mejorándolos (esto en caso de que no podamos contar con un profesional, pero aunque podamos, es nuestra misión dominar las reglas ortográficas).

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Si se te viene a la mente algún ligue de verano, tranquil@ no sabes cómo te entiendo

Nadie nace aprendido y a unos nos costará más que a otros, pero a la larga, las tendremos grabadas a fuego en nuestras cabecitas. Para hacer esta parte más llevadera, repasaremos algunas de las reglas que se nos pueden despistar con más facilidad.

  1. Sino, si, no: sino equivale a la palabra “pero” y se coloca detrás de una negación, por el contrario, si no es una partícula condicional negativa. Ejemplos:

Si no vienes a la fiesta, te arrepentirás (curiosamente cada vez que nos perdíamos una fiesta resultaba ser la mejor de la historia).

Su mayor virtud no fue la paciencia sino su espiritualidad (cuando te aguantas las ganas de mandar a alguien a tomar viento fresco, pero tu actitud zen te salva).

2. Aparte y a parte: aparte es un adverbio que significa “además de”, “lugar en donde” o “dejar a un lado”. A parte literalmente es la preposición a + el sustantivo parte. Ejemplos:

Bromas aparte, paciencia nos hace falta para controlar todas las reglas ortográficas.

Llegaré a parte del partido seguramente en el descanso (esos partidos infantiles en los que haces lo posible por no tener que ver enteros)

3. Ahí, hay, ¡ay!, ay: ahí es un adverbio que indica lugar, hay es una forma del verbo haber, ¡ay! es una expresión de queja o lamento y ay es un sustantivo.

Si hay algo que odio es chocar el dedo chiquito del pie contra ese mueble de ahí. Siempre me hace exclamar un ay de dolor cada vez que me golpeo.

¡Ay de mi! (léase llevando el dorso de la mano a la frente con aspecto abatido).

4. Porque, por que, por qué y porqué: si señor@s quién da más, creo que no quedan más combinaciones con el dichoso porque. Empecemos a deshacer este jaleo, porque es una partícula causal que equivale a “puesto que”, “ya que”. Por que es la preposición por y el relativo que, se suele utilizar intercalando entre ambas palabras un artículo femenino o masculino. Porqué es un sustantivo y por qué es la preposición por junto a la partícula interrogativa o exclamativa qué. Vamos a verlo un poco más claro:

No le presto atención a la ortografía porque no me da la gana (estupendo pero poco inteligente si quieres dedicarte a escribir).

Reza por que al terminar de escribir ese libro, alguien aparte de tu madre, lo lea (fíjate, se nos ha colado un aparte también).

Salió a comprar el periódico y pisó un excremento, ese es el porqué de su mal olor. ¿Por qué le pasará todo a él?.

5. Haber y a ver: puede parecer absurdo, pero cuántas veces lo hemos visto mal escrito. Haber es un verbo que se utiliza delante de participios (haber hecho, haber amado) o con los giros de verbos del tipo tener que, deber de, soler. A ver preposición a + el verbo ver, es una fórmula sin referencia a su sentido de “visión”. Ejemplos:

Suele haber lluvia en abril (no falla todos los años lo comprobamos).

A ver, quién ha comprado nuestro libro.

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“Ciento k tnmos 1 conetsion”
por suerte para nosotros no llegamos a este nivel

Quizá te pueda resultar chocante que alguien que aspira a convertirse en escritor, o lo hace como afición tenga que repasarlas, pero es la forma de aprender y evitarlas. Además son errores que solemos ver habitualmente mal escritos en redes sociales y demás, esto puede llevarnos a error más de una vez.Que nos guste escribir no nos convierte en Cervantes, a veces me da la sensación, de que se nos exige más a los autopublicados que a los escritores consagrados. ¿Quién no se ha encontrado errores en libros que han pasado por veinte manos antes de su publicación?. Como si nuestros errores pesaran más que los de escritores reconocidos que cuentan con todos los medios a su alcance. Vamos a ver, no estoy defendiendo nuestros fallos ni los de otros escritores, solo creo que se nos debería aplicar la misma vara de medir. Dicho esto a revisar nuestros escritos y a tener en cuenta las normas.

 

 

 

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