El título: 4 consejos

A pesar de quedarme mucho por delante para terminar la nueva novela, quiero tener una forma para llamarla, vamos, lo que viene siendo un título de toda la vida. Porque decirle a mis queridos lectores beta, “te voy a enviar los capítulos de la NaNoWriMo” amenaza con volverme loca. Quiero un título y lo quiero antes de terminarla.

tumblr_lo21shcrLo1qb3f6eo1_500.gif

Cada vez que la llamo NaNoWriMo

No sé por qué motivo, pero con esta novela todo me está costando más. Y cuando digo todo, es todo. Me resulta más complicada, más liosa para escribir, pero sobre todo quiero corregir los errores que haya podido cometer en el pasado. Esto, como todo, es un aprendizaje y si no mejoramos lo hecho mal asunto. Quiero minimizar al máximo los fallos, soy consciente de que se me pasaran cosas por alto (siempre lo digo, cual mantra). A pesar de que cuente con varias personas para corregir, los errores están ahí acechando, pero me he propuesto que el producto final sea cada vez mejor. Desde mi punto de vista, de eso se trata, nuestra motivación principal debe ser mejorar y perfeccionar las actividades a las que dedicamos nuestro tiempo. Producir un resultado de calidad, a ser posible. Ya que lo hacemos, hacerlo bien.

Sigue leyendo

El capítulo, ese gran desconocido

Antes de empezar tengo que hacer una confesión. Soy muy, muy, pero que muy, desorganizada. Algunos pueden decir, ¿desorganizada tú?, pero si te encanta hacer listas estúpidas de cosas cada vez más absurdas. Sí, eso es cierto, adoro las listas para intentar controlarlo todo. Hacerme creer que llevo un método cuando estoy en el caos más absoluto, donde se mezcla mi orden y, mi naturaleza vaga. Especialmente si descubro alguna actividad nueva es donde intento aplicar mi orden-alegre, vamos a llamarlo. Trato de lograr que sea metódico, ordenado, pero la realidad es que a veces sigue una lógica y, a veces, sencillamente, lo tiro todo por la ventana. ¡Que maravilla esto de la mente creativa! no, no te engañes, hay que mejorarlo y dejarse de excusas tipo galletas de la fortuna.

Sigue leyendo

5 consejos para escribir la sinopsis

¿Quién no ha luchado contra el folio en blanco al hacer la sinopsis de uno de sus libros?. Resulta que eres capaz de escribir el libro, pero no de hacer un breve resumen sobre el mismo sin cargártelo. Puede parecer una tontería pero no lo es, no señor. ¿Cuántas sinopsis tuviste que hacer a lo largo de tu vida antes de la de tú libro?, al menos en mi caso, ninguna. Esto añadido a los nervios, miedo escénico, pánico al ciberespacio, etc, lo convierte en una tarea para valientes.

Te preguntas cuánto tienes que contar, mucho, poco, cuántos detalles… todo son preguntas y pocas respuestas. Recurres a internet a ver si algún alma cándida se ha visto en la misma situación y te puede ayudar. Encuentras consejos pero no terminan de convencerte, se hace tarde, se hace de noche, pasan los días y te quedas calv@ del estrés.

Sigue leyendo

5 normas ortográficas que todo escritor debe conocer

Es fácil caer en alguno de estos errores cuando se está empezando, o cuando no se cuenta con un editor al lado que nos revise el trabajo. Tenemos que ser nosotros mismos los que estemos pendientes de todos estos detalles, a veces se nos convierte en un esfuerzo titánico, debido a que no somos perfectos y es complicado estar pendiente de cada palabra.

Sin embargo, tenemos que poner de nuestra parte e intentar corregir una y otra vez lo escrito. Reconozco que a mi me pasa a menudo, hay muchas cosas que me cuesta ver, ya sea por la falta de costumbre o por la inexperiencia. Porque no es lo mismo escribir un trabajo para la carrera o redacción sobre X tema que publicar un libro, ¡vamos, nada que ver!.

Sigue leyendo

5 tópicos de la novela romántica

En este post no quiero que nadie se ofenda, ni se sienta mal. No hay de que avergonzarse si estos tópicos te hacen venirte arriba cada vez que los lees, cual Christian Grey en una tienda de fustas. Es tan solo una entrada para darle un toque de humor a este género que tanto nos gusta. Además, tampoco está de más tomarlo como un ejemplo del que deberíamos huir si queremos darle una visión nueva, o diferente a nuestra historia. No digo que sea malo, únicamente que no debemos temer acercarnos a otro público al que quizá no le gusten estos tópicos. O por qué no, salir de nuestra zona de confort y escribir sobre algo nuevo, dejar al público preguntándose qué demonios acaba de leer (a ser posible en el buen sentido, claro está).

Personalmente, adoro leer novelas románticas en verano, son ligeras, sencillas y muchas veces surrealistas. Si quiero una dosis de realidad para eso tengo los informativos, cuando leo este tipo de libros justamente es de eso de lo que quiero huir. Me gustan para disfrutar esos momentitos de soledad, relajados en la playa, en un banco en el parque, o en el sillón de mi casa con la mente en blanco.

Sigue leyendo

5 formas de superar el dilema de la bifurcación

Así lo he llamado, el dilema de la bifurcación. Porque estoy atrapada entre dos opciones y no sé cuál elegir. Llevo varios días dándole vueltas a este tema, con varios días puede que me quede corta y me refiera a unas semanas. Desde que intenté el Nanowrimo llevo atascada en el mismo punto. Los primeros días supongo que a casi tod@s nos pasa lo mismo, mezcla de euforia, emoción, escribimos como locos casi sin parar. Hasta ahí todo correcto y hasta emocionante. El dilema llega cuando durante esa escritura en cantidad, como te recomienda el reto, te das cuenta de que tomaste dos caminos diferentes para la misma novela. Es decir, empiezas a escribir, llegas a lo que crees que es un punto muerto y tomas otro camino. ¿Cuál es el problema? pues que no borras el sendero anterior para recordarte lo que supuestamente no funcionaba. Lo serio llega cuando te das cuenta de que no era un punto muerto, de hecho ninguna de las dos opciones lo es. Puede que ahora te preguntes, ¿y para qué demonios seguir una historia con dos opciones diferentes?. En el caso de este reto en concreto, lo que necesitabas es cantidad de palabras, lo que importaba era escribir. Ya tendrás tiempo de retocar, retocar y volver a retocar. Por eso, lo habitual es que decidas seguir adelante y posteriormente decantarte por una opción u otra. Sin embargo, llega la hora de decidir y no es tan simple como se suponía. Si te ha pasado y no quieres que tu novela sea como aquellos libros para jóvenes en los que podías decidir un final u otro según la página a la que fueras, sigue leyendo.

tumblr_nosr1zpIr41ss2wz5o1_400.gif

¿Alguna sugerencia?

Sigue leyendo

3 ideas para terminar un capítulo

Todos hemos sido testigos de series de televisión que siguen ahí,  acompañándonos año tras año. Después de diez años en antena, prácticamente no reconocemos ni al protagonista, que dicho sea de paso, ha envejecido con nosotros como si de un familiar se tratara. En ocasiones, es maravilloso, pero en la mayoría de los casos todos sabemos que a esa serie le sobraron temporadas. ¿Por qué digo esto?, porque no debemos permitir que nuestros capítulos se conviertan en temporadas interminables sin nada que aportar.

boooring

Definitivamente, este no es el plan

Cuando estamos empezando es normal que no tengamos todos los trucos a nuestro alcance (por frustrante que nos resulte). Es por eso, por lo que cometemos todos los errores posibles por más que huyamos de ellos. De cualquier manera, nos viene como anillo al dedo utilizar la teoría, quién sabe si se nos guarda en nuestra cabezota lo que no debemos hacer.

Lo ideal, sería utilizar cada capítulo, para explicar o poner en antecedentes al lector, sobre una tema concreto o personaje sobre el que seguiremos trabajando y revelando información poco a poco. Eso si, sin desviarnos, ni olvidar que este capítulo pertenece a una trama mayor, la novela en sí y, con la que debe mantener una coherencia. No vamos a hablar de patitos en el capítulo uno y, de monstruos abominables, en el siguiente. Pensándolo mejor retiro lo dicho, si somos capaces de hacerlo con coherencia, adelante. No seré yo quién ponga frenos a la creatividad de nadie.

Personalmente, al terminar de leer un capítulo más que buscar respuestas, me gusta quedarme con ansía viva por saber qué vendrá a continuación, con qué piensa sorprenderme el escritor. Obviamente, dentro de un límite, tampoco me apetece leer una novela llena de preguntas o tramas sin resolver. Ahí está el quid de la cuestión, encontrar ese equilibrio que logre tener a los lectores pegados a nuestro ejemplar, como si el mundo fuese a terminar mañana.

  1. Cliffhanger: sin dudarlo un segundo es mi preferido. Literalmente te comen los nervios cuando descubres que el escritor, pretende dejarte al borde del infarto, sin darte más que devorar. Como ejemplo reciente, tenemos a The Walking Dead, lo utilizó en el final de su sexta temporada, consiguiendo un revuelo considerable entre sus fans. Evidentemente, la televisión es diferente, pero es una sensación muy similar (infinitamente mejor) la que nos puede proporcionar un libro. Tampoco vamos a terminar todos los capítulos de esta manera, pero puede ser un buen gancho en según qué situaciones. Anticipación, todo se resume en esa palabra.
  2. Respuestas: podemos terminar dando las soluciones prometidas al problema inicial y todos contentos. Claro, conciso y eficaz. Una gran elección sino queremos meter la pata o no tenemos claro cómo dar un final diferente. Solo tenemos que recurrir a qué hemos ofrecido y cómo queda zanjado el asunto.
  3. La miel en los labios: se trata justamente de eso, ofrecer respuestas y, de paso, desvelar pequeñas pinceladas de lo que se podrán encontrar los lectores en el capítulo siguiente. Es más sutil que el cliffhanger, pero puede generar una expectación más “sana y comedida”. El lector puede imaginarse distintas tramas, pero no sabe exactamente lo que se va a encontrar.

¡¡Suerte y a terminar esos capítulos!!

5 elementos imprescindibles en una novela romántica

En toda novela deben coexistir varios aspectos decisivos a la hora de convertirla en algo agradable, y en el mejor de los casos, inolvidable para el lector. Entre esos factores de “éxito”, nos encontramos con algunos comunes a todas las novelas. Son esos elementos que tienen que funcionar para que pueda ser leída sin que te den ganas de usar el texto para calzar la mesa más cercana. Entre esos ingredientes nos encontramos con temas como el lenguaje con el que está escrita, las faltas de ortografía, mil y una revisiones para evitar posibles errores. Esto en una autopublicación es un tema tremendamente laborioso, porque muchas veces nos toca hacerlo a nosotros mismos y somos humanos, se nos escapan detalles por más que revisemos una y otra vez (perdón de antemano, queridos lectores). Además de lo anterior, necesitamos una trama que atrape o enganche al lector. Desde mi punto de vista, unida a un paisaje o ambientación atractiva que nos ayude a situarnos y a imaginar dónde se desarrolla la acción.

Los personajes, se merecen una mención aparte, debido a su gran importancia (sin ellos, lo más probable, es que estuviésemos leyendo una sucesión de anécdotas sin ningún sentido). Concretamente, en la novela romántica, esto es más importante si cabe, porque se espera que estos personajes tengan una química abrasadora entre ellos. ¡Nuestros lectores esperan enamorarse de su historia!.

Después de leer ochocientos millones de novelas sobre este tema (vale, no tantas, pero si una muestra amplia y variada) he llegado a las siguientes conclusiones sobre lo que nunca puede faltar en toda novela romántica (eso no significa que a veces nos saltemos estas recomendaciones a nuestro antojo, porque así somos, rebeldes).

Sigue leyendo